Vermut y pacharán artesanales: aprendizaje real en Servicios de Restauración en Guayente

Endrinas seleccionadas para pacharán tradicional

En Guayente, aprender va mucho más allá de servir una mesa.

Nuestro alumnado de Servicios en Restauración y Cocina y Restauración, ha desarrollado este trimestre uno de los proyectos más enriquecedores del curso: la elaboración artesanal de vermut, pacharán y otras preparaciones tradicionales que forman parte de la identidad gastronómica del Pirineo y de Aragón. Este proyecto, guiado por el equipo docente del área de Sala, conecta tres pilares fundamentales de nuestra escuela:

  • la recuperación de la tradición,
  • la formación técnica rigurosa,
  • y la creatividad aplicada al servicio profesional.

Porque en Guayente, la sala no solo sirve bebidas: las interpreta, las explica y las convierte en experiencia.

Un proyecto que une origen, técnica y oficio

Porque en Guayente, la sala no solo sirve bebidas: las interpreta, las explica y las convierte en experiencia.

Un proyecto que une origen, técnica y oficio El objetivo principal es que el alumnado comprenda el ciclo completo de una elaboración tradicional: desde el producto local y su historia hasta su preparación, conservación, presentación y servicio al cliente.

1. Elaboración de Vermut artesanal

Nuestros estudiantes aprendieron a:

  • Seleccionar los botánicos adecuados (ajenjo, genciana, cítricos, hierbas aromáticas locales…).
  • Macerar los ingredientes siguiendo métodos tradicionales.
  • Controlar los tiempos para obtener equilibrio entre amargor, dulzor y especias.
  • Entender por qué el vermut es un producto cultural antes que una bebida.

El resultado: vermuts únicos, creados y embotellados por ellos mismos, con notas aromáticas que hablan del Pirineo.

2. Pacharán tradicional: respeto por la receta y por la tierra

La elaboración del pacharán permitió trabajar:

  • La selección de endrinas de calidad.
  • El control del azúcar, el anís y los tiempos de maceración.
  • La importancia de los recipientes y la conservación.
  • El origen navarro-aragonés de esta preparación ancestral.

Además, los alumnos reflexionaron sobre su papel como futuros profesionales: proteger lo auténtico, explicar su procedencia y ofrecer al cliente un producto con historia.

3. Preparaciones clásicas de barra: tradición que se aprende haciendo

El proyecto incluyó también:

  • Rabas artesanas de café
  • Jarabes aromáticos
  • Aceites infusionados
  • Frutas en conserva y almíbares

Un ejercicio clave para que entiendan que la nueva hostelería valora lo casero, lo honesto y lo hecho con técnica.

Aprender haciendo: el ADN de Guayente

Este proyecto no es solo una actividad práctica. Es una forma de enseñar valores:

  • Responsabilidad
  • Trabajo en equipo
  • Cuidado del detalle
  • Respeto por la cultura gastronómica
  • Profesionalidad y amor por el oficio

Al finalizar, los alumnos han presentado sus elaboraciones al resto de compañeros y docentes, practicando habilidades de comunicación, servicio y protocolo. Una experiencia completa, real y transformadora.

Además, este proyecto incorpora un elemento que forma parte de nuestra identidad como escuela: el diseño y etiquetado sostenible de los productos.
El vermut y el pacharán elaborados por el alumnado llevan etiquetas creadas en Guayente, impresas en papel reciclado, como parte de una línea de trabajo en la que unimos aprendizaje, creatividad y responsabilidad medioambiental.

Esta iniciativa no solo enseña a los estudiantes a presentar un producto final completo —desde la elaboración hasta su imagen exterior—, sino que también abre la puerta a un proyecto más amplio que estamos desarrollando para los próximos meses, en el que profundizaremos en packaging responsable, narrativa del producto y diseño aplicado a la gastronomía.

Guayente: donde la sala se convierte en cultura y territorio

En el Pirineo, los sabores se transmiten de generación en generación.
En Guayente, esos sabores se convierten en aprendizaje vivo.

Formar a nuestros alumnos para que comprendan, valoren y protejan este patrimonio es parte esencial de nuestra misión como escuela.

Y este proyecto lo demuestra: cuando los estudiantes elaboran un vermut o un pacharán artesanal, no solo están aprendiendo técnicas… están aprendiendo a contar historias.

Visita nuestro apartado de proyectos y descubre todo lo que hacemos.

Guayente a la Carta rinde homenaje a las verduras de primavera

Primavera 2025
Formación Profesional en Cocina, Pastelería y Servicios de Restauración

En nuestra Escuela de Hostelería Guayente, cada servicio de comedor es mucho más que una experiencia gastronómica: es una lección viva, una oportunidad de aprendizaje real y una conexión directa entre el territorio, el producto y el talento de nuestro alumnado.

El último “Guayente a la Carta” ha sido un homenaje a las verduras de primavera, con un menú que celebró los sabores de temporada, la frescura de la huerta y la excelencia de los productos de cercanía. Bajo la coordinación de nuestros profesores José Miguel García-Escudero (cocina), Pilar Torres (pastelería) y Alegría Laínez (servicio en sala), nuestros alumnos han desarrollado de principio a fin un servicio completo, profesional y lleno de emoción.

Cocina con identidad: una clase magistral de producto y técnica

Bajo la guía del chef José Miguel García-Escudero, el alumnado de cocina elaboró un menú cargado de técnica, respeto por la materia prima y sensibilidad gastronómica:

  • Ensaladilla de trucha ahumada del Cinca
  • Espárragos blancos de la ribera tibios con tocino ibérico y AOVE
  • Menestra de hortalizas de temporada con papada confitada
  • Escabeche tibio de bonito con ajetes tiernos y berros
  • Solomillo de ternera a la brasa con setas de temporada

Cada plato fue pensado para rendir homenaje al producto, con elaboraciones que respetan los tiempos y sabores del Pirineo aragonés.

Dulce final con técnica y frescura

En el apartado de repostería, Pilar Torres, profesora de pastelería, guio a los alumnos en la preparación de un postre fresco y colorido:

  • Semifrío de queso con fresas y frambuesas
  • Pastas de té artesanas

Una combinación perfecta para cerrar un menú de primavera con elegancia y armonía, demostrando que el dulce también puede ser protagonista en una cocina de temporada.

Sala: el arte de servir con emoción

De la mano de Alegría Laínez, los alumnos de servicios en restauración prepararon la sala, recibieron a los comensales y sirvieron el menú con profesionalidad y calidez. Desde el montaje del comedor hasta el último café, cada detalle fue una oportunidad para practicar lo aprendido y transmitir hospitalidad y pasión.

El entorno —con los Pirineos como telón de fondo— y el ambiente familiar y profesional, hicieron del servicio un momento único tanto para quienes participaron como para los comensales que nos acompañaron.

«Guayente a la Carta» es mucho más que un proyecto académico: es un puente entre la formación y la vida real, entre el aula y la cocina profesional, entre los sueños del alumnado y el camino para hacerlos realidad.

Gracias al compromiso del profesorado y al entusiasmo de nuestros estudiantes, cada jornada se convierte en una muestra de lo que representa estudiar en Guayente: formación con sabor, con alma y con futuro.

¿Te imaginas formando parte de esta experiencia?

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Comienza la temporada de huerto en la escuela

La temporada de huerto en el impresionante entorno del Pirineo Aragonés se ha iniciado. La escuela y nuestros alumnos se preparan para dar la bienvenida a la plantación de hierbas aromáticas, lechugas, acelgas, espinacas entre otras verduras. Este emocionante momento marca el comienzo de la primavera y que va estrechamente relacionado con educación culinaria y el compromiso con la sostenibilidad.

La preparación del huerto es esencial para nuestros alumnos y como complemento a nuestra cocina, ya que añaden un toque de frescura y sabor a nuestros platos. En la escuela somos muy conscientes de la importancia de utilizar ingredientes frescos y de calidad en la preparación de los alimentos, y qué mejor manera de hacerlo que cultivando nuestras propias hierbas en el huerto.

El Pirineo Aragonés ofrece un entorno ideal para el cultivo de aromáticas, gracias a su clima y suelo propicios. Durante la primavera, el huerto cobra vida con la plantación de una amplia variedad de hierbas, como el romero, el tomillo, la salvia, el orégano y la menta, entre otras. Estas hierbas no solo añaden sabor y aroma a los platos, sino que también cuentan con propiedades medicinales y beneficios para la salud.

El proceso de plantación y cuidado de las hierbas es una experiencia educativa en sí misma. Los estudiantes de la escuela aprenden sobre las distintas variedades de hierbas, sus requerimientos de riego y luz, así como las técnicas de cosecha y conservación. Estas habilidades prácticas son fundamentales para su desarrollo profesional como futuros chefs.

Además, la escuela de hostelería promueve la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente. El cultivo alimentos en el huerto reduce la dependencia de ingredientes importados y promueve la utilización de productos locales y de temporada. Esta iniciativa también fomenta el aprecio por la naturaleza y el ciclo de vida de los alimentos.

Con el trabajo del huerto, la escuela pretendemos iniciar a nuestros alumnos en una emocionante jornada de aprendizaje y conexión con la naturaleza. La plantación de hierbas aromáticas representa un paso importante hacia una cocina más fresca, saludable y sostenible. Los estudiantes y chefs profesionales están listos para aprovechar al máximo esta experiencia, y los comensales podrán disfrutar de platos aún más deliciosos y aromáticos.