Alimentos de Aragón en Guayente: un menú con territorio, talento y memoria

Javier Robles corte de jamón en Guayente con Alimentos de Aragón

En Guayente hay servicios que se disfrutan por lo que se come… y otros que se recuerdan por lo que representan. El menú que servimos recientemente con el patrocinio de Alimentos de Aragón fue exactamente eso: una jornada en la que el producto, la formación y la emoción se sentaron a la mesa.

Este encuentro tuvo un valor especial porque unió dos mundos que en Guayente siempre caminamos juntos: cocina y sala. Y lo hizo, además, con un binomio perfecto.

Cocina: Javier Robles, divulgación y producto con identidad

En cocina contamos con Javier Robles, cocinero y divulgador de Alimentos de Aragón y de Grupo de Pastores. Su enfoque fue claro: poner en valor lo que somos a través del producto, con una mirada que une técnica y respeto por el origen. Para el alumnado, compartir servicio con un profesional que conoce y comunica el territorio con tanta claridad fue una masterclass real: no solo de cocina, también de criterio.

Sala: Coke Robles, exalumno Guayente y orgullo de casa

En sala, el servicio estuvo acompañado por Coke Robles, exalumno de Servicios en Restauración en Guayente. Ver a un antiguo alumno volver como profesional, aportando experiencia, serenidad y oficio, es una de las cosas que más sentido da a nuestro trabajo. Porque confirma algo muy simple: aquí se aprende para la vida real.

Coke y Javier formaron un equipo redondo. La coordinación entre cocina y sala, el ritmo del servicio y la forma de presentar cada pase demostraron lo que defendemos en Guayente: la hostelería es una experiencia completa, y cuando ambos mundos se entienden, todo funciona mejor.

El detalle que nos tocó el corazón: la vajilla del padre

Y hubo un gesto especialmente emotivo que convirtió el día en algo aún más memorable: algunos platos se presentaron en la vajilla que hizo su padre.
La cerámica, el oficio, la herencia y el cuidado del detalle… de pronto todo encajó. Fue como recordar que la hostelería no se sostiene solo con técnica, sino con historias, con manos, con familia y con legado.

Ese momento, sencillo y potente, conectó con lo que intentamos transmitir a cada generación: cocinar y servir también es honrar el trabajo de quienes estuvieron antes.

Gracias

Gracias a Alimentos de Aragón por apoyar esta jornada y por creer en la formación como forma de construir futuro. Gracias a Javier Robles y Coke Robles por compartir su talento con nuestro alumnado. Y gracias a todas las personas que hicieron posible este servicio, desde el esfuerzo silencioso hasta el aplauso final.

En Guayente seguimos apostando por experiencias que forman, inspiran y dejan huella. Y esta fue una de ellas.

Formación real: el comedor y sala como aula viva

Cada proyecto en Guayente es una experiencia formativa completa.
El alumnado participa en:

  • Planificación del menú
  • Organización de cocina y sala
  • Elaboración de platos
  • Servicio al cliente real
  • Gestión de tiempos, técnica y equipo

Porque en Guayente se aprende haciendo, y el comedor pedagógico es una de las herramientas más potentes de nuestro proyecto educativo.

¿Te sumas a la próxima generación que aprende haciendo y creciendo con pasión?

La Escuela de Hostelería Guayente, reconocida en los Premios de Hostelería y Turismo de Aragón 2026

Recibiendo el reconocimiento a la Escuela de Hostelería Guayente en el Teatro Olimpia de Huesca

Hay días que se viven con una mezcla de emoción, orgullo y agradecimiento difícil de explicar.

Esta semana hemos tenido uno de esos momentos: la Escuela de Hostelería Guayente ha recibido un reconocimiento en los Premios de Hostelería y Turismo de Aragón 2026, en la gala organizada por la Confederación de Empresarios de Hostelería y Turismo de Aragón (CEHTA), celebrada en el Teatro Olimpia de Huesca.

Según se ha destacado en la propia gala, el objetivo de estos premios es reconocer la excelencia del sector y visibilizar su fuerza y unión.

Una gala con sabor a Alto Aragón

La edición 2026 tuvo un significado especial: por primera vez la gala se celebró en Huesca, reuniendo a profesionales, empresas, entidades y representantes institucionales del sector turístico y hostelero aragonés.

En el acto se puso en valor la aportación del sector al desarrollo sostenible del territorio y al fortalecimiento del tejido social. Además, se enmarcó bajo el lema del Plan de Sostenibilidad Social del Turismo en Aragón, impulsado con fondos Next Generation a través del Ministerio y desarrollado por el Gobierno de Aragón.

Lo que significa este reconocimiento para Guayente

En Guayente vivimos este premio como un abrazo colectivo. Porque detrás del nombre de una escuela hay muchas personas: alumnado, profesorado, familias, equipo de residencia, administración, de mantenimiento, colaboradores y también todas las empresas y profesionales que nos ayudan a que la formación profesional conecte con el territorio.

Este reconocimiento nos anima a seguir defendiendo lo que somos: una Formación Profesional unida al entorno turístico, con la práctica, con la cultura gastronómica y con las personas. Y a seguir construyendo futuro desde el Pirineo, con exigencia y con cariño, cada día.

Una edición con referentes de todo Aragón

Además del reconocimiento a Guayente, la CEHTA distinguió a otras entidades y empresas aragonesas. En los galardones provinciales también fueron reconocidas la Fundación Bodas de Isabel de Segura y la empresa Embou, y se otorgaron premios en categorías como Economía Circular y Kilómetro 0 e Inversión Social a distintos proyectos de las tres provincias.

Estamos muy agradecidos

Gracias a la CEHTA por poner en valor la hostelería y el turismo desde una mirada de futuro. Y gracias a todas las personas que forman parte de Guayente: este reconocimiento también es vuestro.

Seguimos. Con los pies en el Alto Aragón, y la mirada en todo lo que aún queda por construir.

Guayente marida con Alodia: menú y maridaje en el comedor pedagógico

Beatriz Martínez presentando los vinos de Bodega Alodia en Guayente

En Guayente hay días que se recuerdan por lo que se aprende… y otros que, además, se recuerdan por lo que se siente. La jornada de menú maridaje con Bodega Alodia fue de las segundas: una experiencia completa, elegante y muy formativa, en la que nuestro alumnado preparó y sirvió un menú diseñado para dialogar con tres vinos de la bodega.

Nos acompañó Beatriz Martínez, propietaria y sumiller de Bodega Alodia, que realizó una presentación magnífica de cada vino y guio el maridaje con un enfoque cercano, claro y lleno de contenido. Un lujo para el público… y una masterclass real para nuestros futuros profesionales de cocina y sala.

Además, este proyecto contó con la presencia de Jacobo Ramírez Conte, director general de la AECT Pirineos–Pyrénées, una entidad clave en los puentes de colaboración transfronteriza que conectan territorio, formación y oportunidades.

Bodega Alodia y Vignerons de Huesca: identidad, variedades locales y carácter

Bodega Alodia (D.O. Somontano) es conocida por su apuesta por variedades autóctonas como Alcañón, Moristel y Parraleta, recuperando patrimonio vitivinícola y construyendo identidad desde lo propio.
Su pertenencia a Vignerons de Huesca refuerza esa idea: una red que visibiliza vinos con carácter, ligados al territorio y a bodegas con mirada artesanal.

Con esa filosofía como base, planteamos un menú donde cada pase acompañara a un vino concreto, buscando armonía, contraste y coherencia gastronómica.

El menú maridaje

A continuación, compartimos el menú tal y como se sirvió, con sus vinos y alérgenos incluidos:

Alcañón

  • Ceviche de corvina (pescado, sulfitos)
  • Ajo blanco malagueño con sardina, uva y sorbete de menta (frutos de cáscara, sulfitos, pescado, gluten)

Moristel

  • Pato en dos tiempos
  • Carpaccio de magret de pato con compota de higos y queso O’Xortical (lácteos)
  • Arroz seco de pato asado con calabaza y cítricos (sulfitos, apio, huevo)

Parraleta

  • Albóndigas de ternera con salsa périgueux y puré parmentier (sulfitos, apio, lactosa)
  • Chocolate y cereza (gluten, huevo, lácteos, frutos de cáscara)
  • Petit four Guayente

Qué aprende el alumnado en un maridaje real

Este tipo de jornadas son una herramienta formativa potentísima porque cruzan competencias de cocina y sala en un escenario real:

  • En cocina, se trabaja la coherencia del menú, puntos de cocción, texturas, salsas y ritmo de pase.
  • En sala, se entrena la narrativa del producto, la explicación del maridaje, el manejo del tiempo y la coordinación con cocina.
  • En conjunto, se aprende lo más difícil: que el servicio no es “servir platos”, sino crear una experiencia.

Y cuando esa experiencia la guía una bodega con un discurso claro y vinos con personalidad, la formación se dispara.

Cuando territorio, vino y formación se dan la mano

Para Guayente, colaborar con proyectos vinculados al territorio y a iniciativas como AECT Pirineos–Pyrénées significa seguir abriendo caminos: para el alumnado, para la escuela y para todo un ecosistema gastronómico que se construye con alianzas reales.

Gracias a Bodega Alodia y a Beatriz Martínez por compartir conocimiento con tanta generosidad. Y gracias a quienes asististeis y apoyáis estas jornadas: cada mesa llena es una oportunidad más para que nuestros alumnos crezcan, se midan y se conviertan en los profesionales que el sector necesita.

Formación real: el comedor como aula viva

Cada apertura del comedor en Guayente es una experiencia formativa completa.
El alumnado participa en:

  • Planificación del menú
  • Organización de cocina y sala
  • Elaboración de platos
  • Servicio al cliente real
  • Gestión de tiempos, técnica y equipo

Porque en Guayente se aprende haciendo, y el comedor pedagógico es una de las herramientas más potentes de nuestro proyecto educativo.

Menú “Eclipse” en Guayente: un viaje gastronómico a la Belle Époque con Lunivers Astroturismo

Servicio de sala durante el Banquete del Eclipse en Guayente

El 9 de abril de 2026 vivimos en la Escuela de Hostelería Guayente una jornada diferente, de esas que se quedan en la memoria: el Menú “Eclipse”, una propuesta creada y servida por nuestro alumnado en colaboración con Lunivers Astroturismo, inspirada en el universo elegante y culinario de la Belle Époque.

La Belle Époque fue el gran escenario de la Haute Cuisine: la época de Auguste Escoffier, de los grandes hoteles y de una gastronomía marcada por la técnica, la organización en cocina y la presentación cuidada. Ese espíritu fue el punto de partida para construir un menú con identidad, relato y experiencia completa.

Porque en Guayente creemos que la hostelería no consiste solo en cocinar y servir: consiste en crear momentos.

Un menú con relato: cuando la historia se sienta a la mesa

El menú “Eclipse” se diseñó para que cada pase acompañara el hilo narrativo de la experiencia. Desde el aperitivo hasta los petit fours, el servicio se convirtió en un recorrido por sabores clásicos y referencias gastronómicas de época, conectando cocina y sala con el contexto cultural del evento.

Menú “Eclipse”

Aperitivo

Paté de campaña a la pimienta con encurtidos y helado de mostaza
(huevo, gluten, lácteos, mostaza, sulfitos)

Entradas

Consomé 1912
(apio, huevo, sulfitos)

Ensalada “Belle Époque”
(pescado, huevo, lácteos, gluten, sulfitos, apio)
Detalle de elaboración: calabacín, surtido de lechugas, gambas maceradas, salmón ahumado, tomate, endivias, crujiente de tapioca, apio, manzana y salsa Waldorf.

Pescado

Bacalao al pil pil con trigo en salsa verde
(sulfitos, moluscos, crustáceos, pescado, gluten)

Carne

Corona de cordero con panaché de verduras
(sulfitos, apio)

Postre y petit fours

Crêpes Suzette
(huevo, gluten, lácteos, frutos de cáscara)
Detalle de elaboración: crêpes, mantequilla Suzette, helado de vainilla y frambuesas.

Macaron y profiteroles
(frutos de cáscara, gluten, lácteos, huevo)
Referencia de contexto: se menciona Ladurée en relación al macaron doble y se detallan ingredientes clave (almendra, huevo, lactosa; y para profiteroles almendra, gluten, huevo, lactosa).

Aprender haciendo: cocina y sala en modo experiencia

Para nuestro alumnado, este menú supuso un ejercicio completo de formación real: coordinación entre cocina y sala, tiempos, técnica, puesta en escena y comunicación del plato. Este tipo de propuestas elevan el aprendizaje porque obligan a trabajar no solo la receta, sino la intención: por qué ese plato, por qué esa secuencia, por qué esa experiencia.

Y cuando además hay un relato que lo envuelve (en este caso, la Belle Époque y el “Eclipse”), el resultado es una lección perfecta: la hostelería como cultura, como emoción y como profesión.

Gracias por hacerlo posible

Gracias a Lunivers Astroturismo por impulsar una colaboración que une conocimiento, historia y vivencia. Y gracias al alumnado y profesorado que lo hizo realidad, demostrando una vez más que Guayente es un lugar donde el talento se entrena y las experiencias se construyen con detalle.

Formación hostelera real: el comedor y la cocina como aula viva

Cada apertura del comedor en Guayente es una experiencia formativa completa.
El alumnado participa en:

  • Planificación del menú
  • Organización de cocina y sala
  • Elaboración de platos
  • Servicio al cliente real
  • Gestión de tiempos, técnica y equipo

Porque en Guayente se aprende haciendo, en un entorno real, donde la hostelería pasa de verdad.

SnowCooking 2026: una cena maridaje a 2.000 metros en Aramón Cerler

Servicio en sala en la nieve durante SnowCooking 2026 con alumnado Guayente

Hay experiencias que no se olvidan. SnowCooking 2026 volvió a demostrarlo: una cena maridaje en plena montaña, en Aramón Cerler (Cota 2000), donde alumnado y clientes compartieron gastronomía, nieve y un servicio real en un entorno único.

Hostelería real… en condiciones reales

SnowCooking no es solo un evento bonito. Es una práctica de alto nivel: organización, timing, trabajo en equipo, técnica y atención al detalle. Y todo, a 2.000 metros de altitud, donde cada servicio se convierte en un aprendizaje auténtico.

Nuestro alumnado vivió una de esas jornadas que resumen muy bien lo que somos en Guayente: formación práctica, experiencia profesional real y conexión directa con el sector.

El menú SnowCooking 2026

Tapas

  • Cebiche de gambas, maíz y plátano
  • Croquetas de bacalao con mahonesa de piquillos

Menú

  • Puerro confitado con carbonara ibérica (lactosa, huevo, sulfitos, gluten)
  • Recao de Arasán trufado
  • Arroz de remolacha, tuétano y caballa ahumada
  • Rodaballo con beurre blanc y anisados
  • Solomillo de ternera del Pirineo con jugo de morchellas y PX

Postre

  • Piña con jengibre, lima y helado de yogur
  • Petit fours Guayente

Lo que se aprende en un servicio como este

Más allá del menú, SnowCooking es una “clase” de verdad. En una jornada así el alumnado trabaja competencias que no se aprenden leyendo:

  • Mise en place y planificación (cuando el entorno no perdona improvisaciones).
  • Ritmo de servicio y coordinación cocina–sala.
  • Trabajo en equipo con estándares profesionales.
  • Atención al cliente y control de calidad en cada pase.
  • Gestión de presión (sí, también se entrena).

Gracias por hacerlo posible

Gracias a todas las personas y entidades que lo hicieron posible, y especialmente a quienes confiaron en el trabajo de nuestro alumnado. SnowCooking es, precisamente, el tipo de experiencia que conecta escuela y sector: aprendizaje real + entorno real + profesión real.

¿Te gustaría vivirlo como alumno/a?

Si te interesa la cocina o el servicio en restauración y quieres una formación donde se aprende haciendo, en Guayente puedes formarte con titulaciones oficiales y un enfoque práctico desde el primer día.

👉 Pide información o ven a conocer la escuela desde nuestra web o escribiéndonos a escuelahosteleria@guayente.info

Gracias especialmente a SOMMOS, partner del vino en esta edición, por acompañar el menú con una selección que elevó aún más la experiencia. Cuando vino, gastronomía y nieve se encuentran, pasan cosas memorables.

Presentación de alimentos de Aragón: formación gastronómica con identidad en Guayente

Jamón de Teruel, identidad y origen

En la Escuela de Hostelería Guayente creemos firmemente que no se puede cocinar bien sin conocer el producto. Por eso, recientemente, nuestro alumnado participó en una clase magistral sobre Alimentos de Aragón, impartida por el chef Javier Robles, una sesión didáctica y muy sensorial pensada para acercar a los futuros cocineros a los sabores, aromas y valores del territorio.

Una jornada para tocar, oler, probar y comprender qué hay detrás de cada producto y por qué Aragón es hoy un referente gastronómico a nivel nacional.

Cocinar con raíces: conocer el producto para respetarlo

Durante la sesión se trabajó una idea clave: la identidad gastronómica empieza en el origen. Javier Robles guió al alumnado en un recorrido por algunos de los productos más representativos de Aragón, explicando no solo sus características culinarias, sino también su valor cultural, social y económico.

Se habló de cómo el cocinero actual no es solo un técnico, sino también un prescriptor del territorio, capaz de contar historias a través de los platos.

Jamón de Teruel D.O.P.: tradición, clima y paciencia

Uno de los protagonistas de la jornada fue el Jamón de Teruel con Denominación de Origen Protegida, un producto único por su proceso de curación ligado al clima y la altitud.

Los alumnos aprendieron:

  • Qué significa una D.O.P.
  • Cómo identificar un jamón de calidad
  • La importancia del tiempo, la sal y el entorno
  • Su uso correcto en cocina y en sala

Porque entender un jamón es también aprender a respetar el trabajo de quienes lo elaboran.

Ternasco de Aragón: la “carne rosa” que define un territorio

Otro de los grandes momentos fue el acercamiento al Ternasco de Aragón, conocido como la carne rosa. Se explicó su origen, su trazabilidad y las razones por las que es una carne tan apreciada por su ternura, sabor equilibrado y versatilidad culinaria.

Además, se abordó la importancia de:

  • La ganadería extensiva
  • El bienestar animal
  • El impacto positivo en el medio rural

Cocinar ternasco es, también, cuidar el paisaje y la economía local.

“Aragón, sabor de verdad”: cuando el producto habla por sí solo

La sesión sirvió también para presentar la campaña actual Aragón, sabor de verdad, una iniciativa que pone en valor los alimentos producidos en el territorio y que invita a consumir con conciencia.

El alumnado reflexionó sobre:

  • Qué significa hoy consumir local
  • Cómo comunicar el valor del producto al cliente
  • El papel del cocinero y del personal de sala como embajadores del sabor auténtico

Producto ecológico: aprender a reconocerlo

Otro de los puntos clave fue el aprendizaje sobre productos ecológicos. Se explicó cómo identificar un producto “eco” real, qué sellos lo certifican y qué implicaciones tiene tanto a nivel nutricional como medioambiental.

Una lección fundamental para formar profesionales críticos, informados y responsables.

Aceite de oliva virgen extra: oler, probar y entender

La jornada culminó con una cata sensorial de aceite de oliva virgen extra, donde los alumnos pudieron:

  • Oler diferentes perfiles aromáticos
  • Degustar aceites y reconocer matices
  • Comprender sus beneficios nutricionales
  • Aprender su correcta utilización en cocina

Una experiencia que conecta directamente con la idea de que la cocina también se educa desde los sentidos.

Formación con sentido: así aprendemos en Guayente

Este tipo de actividades reflejan el modelo educativo de la Escuela de Hostelería Guayente: aprender haciendo, aprender sintiendo y aprender desde el territorio.

Formamos cocineros y profesionales de sala que no solo saben ejecutar técnicas, sino que comprenden el producto, respetan su origen y saben comunicar su valor.

Porque cocinar bien es, ante todo, cocinar con conciencia.

¿Te sumas a la próxima generación que aprende haciendo y creciendo con pasión?

Menú de Apertura 4 de diciembre en Guayente: Navidad servida con vocación y aprendizaje

Postres navideños y vermut artesanal Guayente

El pasado 4 de diciembre de 2025, la Escuela de Hostelería Guayente abrió de nuevo su comedor pedagógico al público con un menú muy especial: una propuesta navideña completa, elaborada y servida por nuestro alumnado, acompañados por el profesorado, como parte fundamental de su proceso formativo.

Un menú que no solo celebró el inicio de la Navidad en Guayente, sino también el aprendizaje real, el respeto por el producto y el valor de la formación profesional en hostelería.

Un menú navideño que une técnica, producto y emoción

La propuesta gastronómica recorrió sabores clásicos de estas fechas con una mirada actual, cuidada y pedagógica.

Entrantes

Salmón ahumado casero y crema tártara
Una elaboración artesanal que pone en valor técnicas tradicionales como el ahumado, trabajadas desde el respeto al producto.

Carpaccio de zamburiñas y gambas al aroma de cilantro y jengibre
Frescura, equilibrio y aromas sutiles para abrir el menú con elegancia.

Medallón de foie con aroma de naranja y PX
Un clásico navideño reinterpretado, donde el contraste dulce y ácido aporta profundidad al plato.

Platos principales

Crema de coliflor con nécoras y bogavante
Un plato que combina técnica, mar y suavidad, trabajado desde fondos y cremas bien estructuradas.

Bacalao con cardos y almendras
Tradición pura de mesa navideña, con producto de temporada y respeto por la cocina de siempre.

Pavo relleno con ciruelas y cebolletas
El gran plato central del menú: elaboración compleja, trabajo en equipo y cocina de celebración.

Postres y dulces navideños

Semifrío de avellanas con sorbete
Un postre equilibrado, ligero y elegante para cerrar el menú.

Dulces navideños
Un guiño final a las tradiciones de estas fechas, elaborados en el área de pastelería de la escuela.

Puedes echar un ojo a la receta de nuestros mantecados. Es una receta recuperada de un libro de nuestra biblioteca sobre ¨Cocina Monacal¨ de las Hermanas Clarisas.

Formación real: el comedor como aula viva

Cada apertura del comedor en Guayente es una experiencia formativa completa.
El alumnado participa en:

  • Planificación del menú
  • Organización de cocina y sala
  • Elaboración de platos
  • Servicio al cliente real
  • Gestión de tiempos, técnica y equipo

Porque en Guayente se aprende haciendo, y el comedor pedagógico es una de las herramientas más potentes de nuestro proyecto educativo.

Navidad en Guayente: abrir puertas, compartir mesa

Este menú marca el inicio de la programación navideña en nuestra escuela. Un momento especial para compartir con el público el trabajo del alumnado y para seguir conectando formación, territorio y gastronomía.

Formación en Viennoiserie en Francia: Guayente impulsa la excelencia con La Cité du Goût y AECT Pirineos-Pyrénées

Profesora de pastelería de Guayente durante la formación de viennoiserie en Francia

En la Escuela de Hostelería Guayente creemos profundamente en una idea: para formar a grandes profesionales, primero debemos seguir formándonos nosotros. Nuestro compromiso con la actualización constante, los métodos tradicionales y las nuevas tendencias gastronómicas nos ha llevado, una vez más, a cruzar los Pirineos.

En esta ocasión, nuestra profesora de pastelería Pili Torres y nuestra alumna May han participado en una formación de alto nivel en La Cité du Goût et des Saveurs de Tarbes, un centro francés referente en artesanía alimentaria.

Durante varios días, ambas se sumergieron en un curso intensivo impartido por Sébastien Lagrue, dentro del programa de especialización Formation gamme de viennoiserie festive, un espacio dedicado al perfeccionamiento en viennoiserie artesanal: masas laminadas, técnicas de fermentación, creaciones festivas y elaboraciones de pastelería francesa de alto nivel.

Un aprendizaje que traerá nuevas ideas, nuevas técnicas y, sobre todo, una inspiración enorme para nuestros alumnos.

¿Qué es La Cité du Goût et des Saveurs?

La Cité du Goût et des Saveurs es una institución francesa dedicada al desarrollo y perfeccionamiento de los llamados métiers de bouche:

  • panadería
  • bollería
  • pastelería
  • chocolatería
  • cocina artesanal

A través de la Chambre de Métiers et de l’Artisanat, ofrecen formaciones exclusivas dirigidas a profesionales de la artesanía alimentaria francesa, consideradas entre las mejores de Europa.

Participar en estos cursos es una oportunidad única para cualquier escuela o profesional… y Guayente ha conseguido estar allí.

¿Cómo llegó Guayente hasta aquí?

Nada de esto habría sido posible sin nuestra estrecha colaboración con la AECT Pirineos-Pyrénées, dentro del programa Interreg–Poctefa For Alimenta, un proyecto dedicado a impulsar la formación, la movilidad y el vínculo entre los territorios pirenaicos.

Gracias a esta alianza hemos participado en acciones como:

  • Visita formativa con alumnado a Tarbes.
  • Participación en el stand Pirineos-Pyrénées en el Salón Internacional de la Agricultura de París.
  • Jornadas sobre artesanía alimentaria en Tarbes.
  • Reuniones de coordinación con la Chambre de Métiers para crear un programa de movilidad en prácticas.

Este camino conjunto nos permite abrir nuevas puertas para alumnos y profesores, potenciando la formación transfronteriza y el intercambio de saberes y oficios.

¿Por qué es importante esta formación?

Porque todo lo que aprende nuestro equipo vuelve a la escuela.
Cada técnica, cada truco de masa, cada proceso de fermentación, cada visión francesa de la panadería y pastelería… se transforma en:

  • mejores clases,
  • mejores productos,
  • mejores experiencias formativas,
  • y mejores profesionales para el sector.

Nuestros alumnos aprenden de quienes siguen aprendiendo. Y ese es el verdadero valor de Guayente.

Una experiencia que inspira… y que nos conecta con Europa

El trabajo conjunto entre centros, instituciones y escuelas nos demuestra que la gastronomía es un puente entre territorios. Para Pili y May ha sido una oportunidad irrepetible; para Guayente, un impulso de energía, creatividad y excelencia que ya se nota en las aulas.

Seguimos creciendo para que nuestros alumnos crezcan.
Seguimos formándonos para que ellos puedan llegar aún más lejos.
Y seguimos construyendo puentes a través del Pirineo, porque creemos en una FP viva, actual y conectada con el mundo.

Guayente al Día: tradición, técnica y aprendizaje en cada plato

Postre de yogurt con frutos rojos del menú Guayente al Día

Crónica de la última jornada gastronómica del 2025

En la Escuela de Hostelería Guayente cerramos esta edición de Guayente al Día con un menú que resume a la perfección nuestra filosofía: cocina honesta, producto de proximidad y aprendizaje real para nuestros alumnos.

Cada una de estas jornadas es un ejercicio completo de formación: planificación, mise en place, servicio real, trabajo en equipo y atención en sala. Y, para nuestros comensales, una oportunidad única de disfrutar la cocina del Pirineo reinterpretada por las nuevas generaciones.

El Menú: sabor, técnica y territorio

Entrante: Batiburrillo

Mejillones en escabeche, chips de patata, esferificación de aceituna y mayonesa de piparras.

Un pequeño homenaje al tapeo clásico, llevado a un formato fresco y actual. Los alumnos trabajaron técnicas de escabeche, snack crujiente, esferificación y salsas emulsionadas, mostrando equilibrio entre tradición y creatividad.

Primer plato: Lentejas estofadas con puerro, calabaza y costilla de cerdo confitada

La cocina de cuchara, esa que abraza, vuelve a ser protagonista.
Nuestros estudiantes aprendieron la importancia del sofrito, el punto del estofado, las texturas vegetales y la elaboración de una costilla confitada a baja temperatura que aportó melosidad y profundidad al plato.

Segundo plato: Bacalao confitado con crema de boletus, trompetas amarillas salteadas y cebolleta glaseada

Un ejercicio imprescindible en cocina: el control del calor y la técnica de confitado.
El bacalao quedó jugoso y delicado, acompañado de un trío perfecto de otoño: boletus, trompetas de la muerte amarillas y cebolleta glaseada.
El resultado: un plato equilibrado, aromático y profundamente ligado a la temporada.

Postre: Yogurt con frutos rojos

Fresco, ligero y pensado para cerrar un menú abundante sin perder el hilo de la estacionalidad.
Los alumnos trabajaron técnicas básicas de repostería, montaje y equilibrio entre acidez y dulzor.

Guayente al Día: una experiencia que forma profesionales

Cada jornada de comedor pedagógico es un entrenamiento real para los alumnos:

  • trabajan como una brigada profesional
  • se organizan en partidas
  • aprenden la presión del servicio
  • aplican técnicas estudiadas en clase
  • se enfrentan a público real
  • gestionan tiempos, comunicación y trabajo en sala

Todo bajo la guía del profesorado, que convierte la comida en una clase viva de hostelería.

Un proyecto que lleva el Pirineo a la mesa

En Guayente, aprender cocina no es solo técnica.
Es conocer el territorio, los productores, la estacionalidad y el valor de lo cercano.

Por eso cada menú está inspirado en:

  • productos locales
  • la temporada
  • gastronomía tradicional reinterpretada
  • el respeto por la materia prima

Gracias a quienes nos acompañaron

Los comensales cierran el círculo de este proyecto. Gracias por vuestras reservas, comentarios y cariño.
Gracias por confiar en las manos de quienes serán los profesionales del futuro.

Pronto anunciaremos nuevas fechas de Guayente al Día.

Vermut y pacharán artesanales: aprendizaje real en Servicios de Restauración en Guayente

Endrinas seleccionadas para pacharán tradicional

En Guayente, aprender va mucho más allá de servir una mesa.

Nuestro alumnado de Servicios en Restauración y Cocina y Restauración, ha desarrollado este trimestre uno de los proyectos más enriquecedores del curso: la elaboración artesanal de vermut, pacharán y otras preparaciones tradicionales que forman parte de la identidad gastronómica del Pirineo y de Aragón. Este proyecto, guiado por el equipo docente del área de Sala, conecta tres pilares fundamentales de nuestra escuela:

  • la recuperación de la tradición,
  • la formación técnica rigurosa,
  • y la creatividad aplicada al servicio profesional.

Porque en Guayente, la sala no solo sirve bebidas: las interpreta, las explica y las convierte en experiencia.

Un proyecto que une origen, técnica y oficio

Porque en Guayente, la sala no solo sirve bebidas: las interpreta, las explica y las convierte en experiencia.

Un proyecto que une origen, técnica y oficio El objetivo principal es que el alumnado comprenda el ciclo completo de una elaboración tradicional: desde el producto local y su historia hasta su preparación, conservación, presentación y servicio al cliente.

1. Elaboración de Vermut artesanal

Nuestros estudiantes aprendieron a:

  • Seleccionar los botánicos adecuados (ajenjo, genciana, cítricos, hierbas aromáticas locales…).
  • Macerar los ingredientes siguiendo métodos tradicionales.
  • Controlar los tiempos para obtener equilibrio entre amargor, dulzor y especias.
  • Entender por qué el vermut es un producto cultural antes que una bebida.

El resultado: vermuts únicos, creados y embotellados por ellos mismos, con notas aromáticas que hablan del Pirineo.

2. Pacharán tradicional: respeto por la receta y por la tierra

La elaboración del pacharán permitió trabajar:

  • La selección de endrinas de calidad.
  • El control del azúcar, el anís y los tiempos de maceración.
  • La importancia de los recipientes y la conservación.
  • El origen navarro-aragonés de esta preparación ancestral.

Además, los alumnos reflexionaron sobre su papel como futuros profesionales: proteger lo auténtico, explicar su procedencia y ofrecer al cliente un producto con historia.

3. Preparaciones clásicas de barra: tradición que se aprende haciendo

El proyecto incluyó también:

  • Rabas artesanas de café
  • Jarabes aromáticos
  • Aceites infusionados
  • Frutas en conserva y almíbares

Un ejercicio clave para que entiendan que la nueva hostelería valora lo casero, lo honesto y lo hecho con técnica.

Aprender haciendo: el ADN de Guayente

Este proyecto no es solo una actividad práctica. Es una forma de enseñar valores:

  • Responsabilidad
  • Trabajo en equipo
  • Cuidado del detalle
  • Respeto por la cultura gastronómica
  • Profesionalidad y amor por el oficio

Al finalizar, los alumnos han presentado sus elaboraciones al resto de compañeros y docentes, practicando habilidades de comunicación, servicio y protocolo. Una experiencia completa, real y transformadora.

Además, este proyecto incorpora un elemento que forma parte de nuestra identidad como escuela: el diseño y etiquetado sostenible de los productos.
El vermut y el pacharán elaborados por el alumnado llevan etiquetas creadas en Guayente, impresas en papel reciclado, como parte de una línea de trabajo en la que unimos aprendizaje, creatividad y responsabilidad medioambiental.

Esta iniciativa no solo enseña a los estudiantes a presentar un producto final completo —desde la elaboración hasta su imagen exterior—, sino que también abre la puerta a un proyecto más amplio que estamos desarrollando para los próximos meses, en el que profundizaremos en packaging responsable, narrativa del producto y diseño aplicado a la gastronomía.

Guayente: donde la sala se convierte en cultura y territorio

En el Pirineo, los sabores se transmiten de generación en generación.
En Guayente, esos sabores se convierten en aprendizaje vivo.

Formar a nuestros alumnos para que comprendan, valoren y protejan este patrimonio es parte esencial de nuestra misión como escuela.

Y este proyecto lo demuestra: cuando los estudiantes elaboran un vermut o un pacharán artesanal, no solo están aprendiendo técnicas… están aprendiendo a contar historias.

Visita nuestro apartado de proyectos y descubre todo lo que hacemos.