Guayente al Día: tradición, técnica y aprendizaje en cada plato

Crónica de la última jornada gastronómica del 2025

En la Escuela de Hostelería Guayente cerramos esta edición de Guayente al Día con un menú que resume a la perfección nuestra filosofía: cocina honesta, producto de proximidad y aprendizaje real para nuestros alumnos.

Cada una de estas jornadas es un ejercicio completo de formación: planificación, mise en place, servicio real, trabajo en equipo y atención en sala. Y, para nuestros comensales, una oportunidad única de disfrutar la cocina del Pirineo reinterpretada por las nuevas generaciones.

El Menú: sabor, técnica y territorio

Entrante: Batiburrillo

Mejillones en escabeche, chips de patata, esferificación de aceituna y mayonesa de piparras.

Un pequeño homenaje al tapeo clásico, llevado a un formato fresco y actual. Los alumnos trabajaron técnicas de escabeche, snack crujiente, esferificación y salsas emulsionadas, mostrando equilibrio entre tradición y creatividad.

Primer plato: Lentejas estofadas con puerro, calabaza y costilla de cerdo confitada

La cocina de cuchara, esa que abraza, vuelve a ser protagonista.
Nuestros estudiantes aprendieron la importancia del sofrito, el punto del estofado, las texturas vegetales y la elaboración de una costilla confitada a baja temperatura que aportó melosidad y profundidad al plato.

Segundo plato: Bacalao confitado con crema de boletus, trompetas amarillas salteadas y cebolleta glaseada

Un ejercicio imprescindible en cocina: el control del calor y la técnica de confitado.
El bacalao quedó jugoso y delicado, acompañado de un trío perfecto de otoño: boletus, trompetas de la muerte amarillas y cebolleta glaseada.
El resultado: un plato equilibrado, aromático y profundamente ligado a la temporada.

Postre: Yogurt con frutos rojos

Fresco, ligero y pensado para cerrar un menú abundante sin perder el hilo de la estacionalidad.
Los alumnos trabajaron técnicas básicas de repostería, montaje y equilibrio entre acidez y dulzor.

Guayente al Día: una experiencia que forma profesionales

Cada jornada de comedor pedagógico es un entrenamiento real para los alumnos:

  • trabajan como una brigada profesional
  • se organizan en partidas
  • aprenden la presión del servicio
  • aplican técnicas estudiadas en clase
  • se enfrentan a público real
  • gestionan tiempos, comunicación y trabajo en sala

Todo bajo la guía del profesorado, que convierte la comida en una clase viva de hostelería.

Un proyecto que lleva el Pirineo a la mesa

En Guayente, aprender cocina no es solo técnica.
Es conocer el territorio, los productores, la estacionalidad y el valor de lo cercano.

Por eso cada menú está inspirado en:

  • productos locales
  • la temporada
  • gastronomía tradicional reinterpretada
  • el respeto por la materia prima

Gracias a quienes nos acompañaron

Los comensales cierran el círculo de este proyecto. Gracias por vuestras reservas, comentarios y cariño.
Gracias por confiar en las manos de quienes serán los profesionales del futuro.

Pronto anunciaremos nuevas fechas de Guayente al Día.

Deja un comentario